martes, 18 de agosto de 2009

Ah que pinche gueva me dan los putos blogs

Esta tarde vi mi blog y sentí una apabullante lástima, como quien mira a un transexual sidoso en el metro y le vale madre cruzarle la mirada y seguir pensando en mamada y media. En este caso no quise tratar asi a mi malquerido blog por lo que esta tarde le regalaré una entrada más para que no diga que soy un culero.

Sigo empantanado en esta chamba de mierda como monitorista de medios y con el cerebro vuelto completamente mierda tras más de tres años dedicándome a perder el tiempo y en malvender mi trabajo. Tampoco le puedo echar la culpa al puto de mi patrón porque parte de la responsabilidad es mía por pendejo y por conformista, pero según los astros (oh, sí, los astros, gracias V. Fox) pronto lloverán ranas y sanarán leprosos.

No puedo decir más porque sino se me vaya a cebar el chiflador. Lo que sí puedo contar es que ahora vivo tranquilamente, algo jodido pero a gusto, en un acogedor departamento al sur de la ciudad con una mujersita maravillosa que tiene el don de hacer que mis ratos de encabronamiento se esfumen como pedo en la montaña y volcar mis impulsivas mentadas de madre en tersos ronroneos treintañeros.

Así, de 11 pm a 6 am me vuelvo suave, babeante y estúpidamente sereno, y el resto del día me convierto en una porquería áspera, gargajeante y obsesivamente pasado de lanza. Ojo, amantes de los trastornos: no soy bipolar, así que no me vengan con mamadas.

Y ya, los dejo por hoy, que me cosquillea una plácida miadota.

4 comentarios:

Alexandra dijo...

Hola vecino. Gracias por tu comentario en mi blog. Entiendo tu enojo hacia el trabajo, es castrante. Pero si te sirve de consuelo puedo decirte que los hay mucho peores. Obvio este lugar no es mi máximo en la vida, pero al menos no me siento tan jodidia como los otros putos empleos que he tenido. Anteriormente trabajé en diversas empresas intentando vender pura pendejada que nadie compraba. Mi último empleo fue en GNP en un estupido proyecto de actualizació de base de datos. Y lo peor tener que hablarle a los pinches clientes para corroborar sus datos. Todos me mentaban la madre pensando que era secuestradora. Además de tener que aguantar a la neurotica de mi supervisora...

Después de éso estoy bien aquí, por lo pronto. Al menos aquí no te están chingue y chingue, no tienes que venir de tacuche ni rogarle a ningún pendejo clientesito que te pele.

En fin, vecino, tenemos que hacer un poco más leve nuestras ocho horas y media de estancia aquí.

Bueno seguiré fingiendo que trabajo (soy experta en eso jajaja). Saludos.

PD. Una pregunta tonta, ¿quién eres?

Anónimo dijo...

Chale mister Chemo, ya debe actualizarse, ahora su blog debería llamarse Orinoco 26, jajaja.
Las cosas andan igual de culeras, y no falta la vieja neurótica que todo cree que hace a la perfección. Tal vez lo único perfecto que hace es chingar

Pachamama Portugués dijo...

No habia leido esta entrada... snif casi lloro, y mas porque senti que realmente me estoy perdiendo de lo que yo era antes, perdón.

alba dijo...

Hola, veo que la entrada es vieja pero muchas gracias por compartir tu experiencia. Mañana tengo una entrevista en MAMSA, pedí algunos detalles sobre el trabajo y la reclutadora no supo explicarme, dijo que mañana me dirían bien de qué se trataba.

Supongo que seguiré buscando... Por cierto, espero que ahora todo te vaya mejor.

Gracias y saludos.